Los efectos terapéuticos que brinda la Danza Oriental son muchos. Estamos viviendo en una época donde las mujeres se ocupan de sus familias, de sus profesiones, de sus estudios, y esto les impide a la mayoría encontrar el tiempo para dedicarlo a cuestiones que potencian su naturaleza femenina.

Muchas veces las mujeres deben postergar a la fuerza sus más profundos valores femeninos; el desafío para las mujeres de este siglo XXI es reencontrarse con ellas mismas, conectándose con la naturaleza de mujer, sacar a relucir sus dones naturales y, a partir de eso, vivir la vida con más vitalidad. Regresar a su rol femenino sin dejar de ser mujeres modernas y profesionales.

Bailar una hora semanal al ritmo de la música oriental con total fluidez y relajación es uno de los caminos mediante el cual las mujeres pueden aprender a explotar sus dones naturales sintiéndose, además, bellas, elegantes y felices.

No sólo es un entrenamiento aeróbico para mantener o recuperar la silueta, especialmente luego del embarazo; sus beneficios son variados.

Algunos podrían resumirse en:

  • Incremento de  la autoestima. Está especialmente aconsejada para personas con problemas de timidez y de relación con los demás, ya que puede ayudarles a abrirse al mundo.
  • Dulcifica los rasgos faciales y la expresión del cuerpo, permite a la mujer desarrollar su femineidad, sentirse bien y renovada.
  • Libera tensiones profundas de las que a veces no somos conscientes. Las mujeres que danzan se sienten muy bien y trasladan esa alegría y bienestar a su vida cotidiana.
  • Efectos curativos ya que corrige malas posturas, contribuye a eliminar dolores de la parte baja de la espalda y quita la tensión de los hombros.
  • Reafirma la musculatura abdominal desbloqueando la zona genital y flexibilizando los músculos perineales y la pelvis, aportando, entre otros beneficios, un mayor disfrute en las relaciones sexuales y favorece los procesos biológicos femeninos.

Aprendiendo Danza Oriental cada mujer va a descubrir cosas maravillosas que tienen que ver con ella misma, apenas por pasar más tiempo con la atención puesta en ella, porque para bailar se necesita prestar atención al cuerpo, reconocer las dificultades y facilidades que cada una tiene.

Aumenta principalmente la paciencia porque todo requiere de un tiempo para ser creado. La danza le enseñará a relajarse para sentir placer en esta actividad, sentir placer es importante, principalmente cuando nace de la propia mujer. Esto es cariño, y al quererse a sí misma la mujer estará más capacitada para prestar atención, tener paciencia y cariño para con los demás.

Todas las mujeres tienen preconceptos, y bailar moviéndose de forma sensual puede ser uno de los preconceptos más comunes de nuestra sociedad donde la sensualidad parece ser un tabú. La Danza Oriental es una herramienta para ayudar a romper esos preconceptos, porque todas pueden bailar y ser felices.

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